Nos estamos mudando, chicos...
Nos vamos a http://anthropologica.tumblrcom/archive
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America is a mistake, a giant mistake.
We don't know what it is... Trying to fix it.

Hannah Arendt [2ª, 1958] (1960): The Origins of Totalitarianism. MG 15. Nueva York: Meridian Books.

Robin Baker [1999] (2001): El futuro del sexo: reproducción y familia en el siglo XXI. Barcelona: Grijalbo Mondadori.

Zygmunt Bauman [1990] (1994): Pensando sociológicamente. Colección Diagonal. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión.

Marshall Berman [1982] (1988): Todo lo sólido se desvanece en el aire: la experiencia de la modernidad. Teoría. Madrid: Siglo Veintiuno de España Editores.

Llàtzer Bria, e Hilari Arnau (1996): Ética y Convivencia. Colección Nueva Breda. México: Alhambra Mexicana.

Norbert Elias [1970] (1995): Sociología fundamental. Colección Hombre y Sociedad, Serie CLA-DE-MA. Barcelona: Editorial Gedisa.

Max Horkheimer (1976): Apuntes: 1950-1969. Colección Estudios. Caracas: Monte Ávila Editores

Juan Pablo II [1995] (5ª, 2003): Varón y mujer: teología del cuerpo. Libros Palabra, 12. Madrid: Ediciones Palabra.

Conrad Phillip Kottak [1996] (1996): Antropología cultural: espejo para la humanidad. Adaptación de José C. Lisón Arcal. Madrid: McGraw-Hill.
C. S. Lewis [1950] (2005): Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario. Destino Infantil & Juvenil. Barcelona: Editorial Planeta

C. S. Lewis [1954] (2005): Las Crónicas de Narnia: El caballo y el muchacho. Destino Infantil & Juvenil. Barcelona: Editorial Planeta
C. S. Lewis [1951] (2005): Las Crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba. Destino Infantil & Juvenil. Barcelona: Editorial Planeta

C. S. Lewis [1956] (2005): Las Crónicas de Narnia: La Última Batalla. Destino Infantil & Juvenil. Barcelona: Editorial Planeta

George Lichtheim [1970] (1972): Lukács. Colección Maestros del Pensamiento Contemporáneo, 1. Barcelona: Ediciones Grijalbo

Fernando Savater [1991] (2000): Ética para Amador. Barcelona: Editorial Ariel.

Kurt Vonnegut, Jr. (1979): Welcome to the Monkey House. Dell Book, 19478. Nueva York: Dell Publishing.

Ludwig Wittgenstein [1969] (1972): Sobre la certidumbre. Colección Temas Contemporáneos. Caracas: Editorial Tiempo Nuevo.
The Government—I heard about the Government and
I went out to find it. I said I would look closely at
it when I saw it.
Then I saw a policeman dragging a drunken man to
the callaboose. It was the Government in action.
I saw a ward alderman slip into an office one morning
and talk with a judge. Later in the day the judge
dismissed a case against a pickpocket who was a
live ward worker for the alderman. Again I saw
this was the Government, doing things.
I saw militiamen level their rifles at a crowd of
workingmen who were trying to get other workingmen
to stay away from a shop where there was a strike
on. Government in action.
Everywhere I saw that Government is a thing made of
men, that Government has blood and bones, it is
many mouths whispering into many ears, sending
telegrams, aiming rifles, writing orders, saying
“yes” and “no.”
Government dies as the men who form it die and are laid
away in their graves and the new Government that
comes after is human, made of heartbeats of blood,
ambitions, lusts, and money running through it all,
money paid and money taken, and money covered
up and spoken of with hushed voices.
A Government is just as secret and mysterious and sensitive
as any human sinner carrying a load of germs,
traditions and corpuscles handed down from
fathers and mothers away back.
Government : Carl Sandburg Poem : Poetry Archive : Sanjeev.NET
Mercury: On Cultural Relativity: Nine Planets Without Intelligent Life - A Web Comic - Episode: Reservation and acquiescence. Walking home from a bar.
Jupiter: Cultural Relativity Part Two: http://www.bohemiandrive.com/comics/npwil/episodes/60: Relativism and time theft
A philosophical road comic about two unemployed robots on an improvised interplanetary voyage of self discovery.
Copyright © 2006 Adam Reed

El 14 de enero de 1896 nació en Chicago John Dos Passos... No digo más. Un pedacito de The Big Money (1936) en una no muy buena traducción:
El bailarín de adagios
El hijo de diecinueve años de un veterinario de Castellaneta, población del sur de Italia, fue embarcado rumbo a los Estados Unidos por sus padres, al igual que muchos otros jóvenes italianos cuyos progenitores renunciaban a hacer carrera d eellos y los hacían emigrar a fin de que se hundieran o salieran adelante, y con el tiempo enviaran acaso al hogar un puñado de liras por giro postal internacional. La familia había terminado con él, pero Rodolfo Guglielmi quería prosperar.
Consiguió un empleo de ayudante de jardinero en Central Park, pero aquel tipo de trabajo distaba mucho de lo que él deseaba hacer; lo que deseaba realmente era triunfar en el mundo del espectáculo; el dinero le quemaba en los bolsillos.
Vagó por los cabarets haciendo pequeños trabajos: baría los suelos por cuenta de los camareros, lavaba coches... Era indolente, esbelto, guapo, bien formado, de buen carácter, vanidoso. Había nacido para bailarín de tango.
Las mujeres ávidas de amor lo encontraban encantador. Empezó a conseguir contratos para bailar el tango en cabarets y salas de baile. Durante una gira de un espectáculo de variedads, formó pareja con una chica que se llamaba Jean Acker y adoptó el nombre de Rodolfo Valentino.
Hallándose desorientado y ocioso en la costa Oeste, marchó a Hollywood, donde trabajó como extra durante mucho tiempo por cinco dólares diarios. Los directores empezaron a reparar en su buena fotogenia.
Encontró su oportunidad en Los cinco jinetes
y se convirtió en el gigolo soñado por todas las mujeres.
Si memoria no me falta, puedo recordar los tiempos en los cuales los gigantes (unos señores algo altos que no jugaban al básquet) caminaban sobre la tierra, con sus ojos empañados por la gracia de las nubes, con dolores de columna y afectados por el bocio. Falta yodo en las alturas y así no crecían más.
En ese tiempo, era amigo del anciano hijo de Enoc, viejo el padre de Lamec. Vivió el señor muchos años, pero no sabemos si esta cuenta resulta correcta. Ya olvidé cómo pasaban las calendas por entonces. No nos importaba mucho y no se contaron hasta que en los tiempos de su nieto, éste un día se encerrara con su mujer y sus hijos en alguna barquichuela llena con todos los bichos.
Estuvo él ahí metido viéndose sólo el ombligo (y según recuerdo, mucho que le gustaba la parra…) por culpa de un palo de agua (y luego achacó sus males todos a un palo de vino, y le echó pestes al nieto por ser libertino su hijo, empresario competente de strippers y meretrices) que lo mantuvo aburrido, y según él nos dijera, duró unos cuarenta días por sus noches bien seguidos, así que fue él el primero en hacer ese recuento.
Volvamos por un momento hasta donde su bisabuelo, el tío llamado Enoc, que resultaba muy raro invocando a un señor que por ahí nadie vio. Cierto, tenían jujú, un día se lo llevó el invisible señor y nadie lo volvió a ver.
Al biznieto, el barquero del que he hablado in extenso, las mismas inclinaciones fueron las que lo llevaron a ser armador naviero (aunque hoy Onassis difiera de sus cuadrados diseños), dijo que el mismo señor le aconsejó invertir todo en el náutico negocio, aprovechando que supo por alguna buena fuente que venía ese diluvio que me arruinó las cosechas (¿Fue terrorismo bursátil, como Ramiro Hellméyer?).
No sé de qué señor estos dos locos hablaban, diciendo que éste vivía en algún sitio allá arriba. Nunca vi otra cosa que no fuera aquella bóveda de donde caen las aguas, mas si vive allí su socio, así supo del negocio de hacerme perder mis tierras.
Esas tierras las compré a un ancestro del barquero por rama colateral. Era este un viejo muy triste. Alguna marca muy extraña lo tenía ya vagando por el mundo durante años. Vaga vendiendo y comprando tierras que nunca habitaba, pues fue este ancestro el primero en notar que se podía hacer algo de dinero poseyendo algunas tierras, aunque pudieran perderse a los hermanos y amigos.
Precisamente, perdió el viejo ha tiempo un hermano que además de ganadero (de aquellos irresponsables que se llevan el ganado de un sitio para otro cuando se agotan el pasto) era también un excéntrico que ofrecía sus ganancias a su "patrón", invisible.
Y los dos y que eran hijos de otra pareja de locos que en tiempos más liberales practicaban "amor libre" y un muy picante nudismo en una de esas comunas donde se es vegetariano, y que fueron expulsados del terreno por el dueño por andarse por las ramas en un rollo culebrón con un cierto árbol frutal que no suele darse bien y todo luego fue mal.
Me pregunto qué esperar de este mundo si los de antes llevaban ya un tan malo y extraño comportamiento.
Según Marshall Sahlins:

At least as far as Anthropology goes, two things are certain in the long run: one is that we’ll all be dead; but another is that we’ll all be wrong. Clearly, a good scholarly career is where the first comes before the second.