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Agosto 18, 2005

Evolución biológica en evolución cultural: V y última

Los monstruos como promesa

Sir Wilfrid Le Gros Clark afirmaba que la única especialización primate era la no especialización. La marcha bípeda es una radicalización del carácter generalizado o “primitivo” de la morfología primate. Pero solemos renegar de nuestros pies y enfatizar lo que tenemos en la cabeza, como el sujeto abstracto renegando del objeto concreto. No hay tal hipóstasis.

“Gracias a esas células [las neuronas, individualizadas durante el desarrollo desde el cigoto], conseguimos aprender a hablar, leer, escribir y contar. Con esas células logramos tocar el piano, cruzar una calle evitando algún posible accidente o ir a dar una conferencia al otro extremo del mundo. Todas esas capacidades están integradas en nuestra pequeña masa de células, toda la gramática, la sintaxis, la geometría, la música. Y no tenemos la más mínima idea de cómo se construye todo eso. En mi opinión, es la historia más sorprendente que pueda explicarse sobre la tierra. Mucho más sorprendente que cualquier novela policíaca o que cualquier relato de ciencia ficción” [Jacob, 1981: 95]

El desarrollo y la complejización del cerebro, característica marcada en todos los vertebrados “superiores”, no tiene nada de salto cuántico ni paso del Rubicón en el hombre, al menos desde lo que debe considerarse ordinario o extraordinario. “La razón por la que el cerebro humano hace posible el modo de vida humano es que él mismo es resultado de este modo de vida” [Washburn, 1960: 171]. La ciertísima “transformación de la cantidad en cualidad” es necesaria consecuencia de las transformaciones estructurales del sistema nervioso empujadas por la selección natural direccional impresa por el desarrollo de la cultura o la “protocultura” en los homeotermos. Era una dirección que abre avenidas y no cierra calles.

“Lo que nos ocurrió en el período glacial fue que nos vimos obligados a abandonar la regularidad y precisión del detallado control genético sobre nuestra cultura para hacernos más flexibles y adaptarnos a un control genético más generalizado aunque desde luego no menos real. A fin de adquirir la información adicional necesaria para que pudiéramos obrar nos vimos obligados a valernos cada vez de fuentes culturales, del acumulado caudal de símbolos significativos” [Geertz, 1966: 55]

La evolución biológica y la cultural no se tratan de genes que se valen de organismos como mecanismos de replicación y supervivencia, sino de diversificación y adaptabilidad. “La selección natural a favor de la educabilidad y plasticidad del comportamiento, y no a favor de un egoísmo o altruismo genéticamente fijado, ha sido el principal factor directivo de la evolución humana” [Dobzhansky et al, 1979: 455].

La complejidad a veces ingobernable de la cultura no es sino la promesa y la amenaza de la flexibilidad biológica. “La flexibilidad es la marca de la evolución humana” [Gould, 1996: 325]. Nuestra volubilidad nos libera de mecanismos de control que anteceden a nuestra voluntad y a nuestro raciocinio, pero nos deja la pesada carga de configurar nuestra voluntad y decidir qué es racional.

Liberarnos de la carga genética nos ha cargado de una enorme responsabilidad. El descubrimiento de que no somos entes dualmente escindidos introduce la necesidad de una historia humana de la naturaleza así como una historia natural del hombre [Moscovici, 1972] y que nuestras acciones sobre el mundo no van sin sus consecuencias sobre él y sobre nosotros mismos. La frontera naturaleza-cultura es siempre dibujada y redibujada por los seres anfibios que nadan entre ambas aguas, donde quizá la diferencia no sea sino la del grado de agitación térmica. Nuestra cultura aparece como natural continuación del mundo orgánico e inorgánico, y la naturaleza aparece como bien elaborada, por al menos 500 millones de relojeros y artesanos ciegos denominadas especies con una ayuda y ocasionales zancadillas del azar, de la cuna de la cultura. Al fin y al cabo, ésta es un cultivo y las variedades silvestres contendrán las potencialidades de las variedades “domésticas”. Todos los híbridos anteceden al Dr. Frankenstein.

Si la Cultura se pretende enseñorear, ha de considerar a la Naturaleza como madre e incestuosa consorte (lo que no hace sino purificar las líneas) y la primera, la novedad, se inclina ante la segunda por ser la matriz de lo que ha sido posible. Si la Naturaleza a veces violentamente hace recordar su lugar, también ha de conceder una danza y hacer una venia a los logros de su hija natural, ilegítima, la Cultura, por sus logros y lo que podría rendir a la larga, a pesar de los errores.

Creo que este es un final en un lenguaje bastante dieciochesco, perfectamente de acuerdo a que fue la Ilustración la que inventó y trazó las fronteras de la Naturaleza y la Cultura. Nunca hemos sido suficientemente modernos.

Bibliografía y fuentes consultadas

  • Darwin, Charles R. (2ª 1874): El origen del hombre y la selección en relación al sexo. México: Editorial Diana, 1971. XI + 797 pp. [Versión original: 1871].
  • Dobzhansky, Theodosius (1960): “La evolución actual del hombre”. En: Biolo­gía y cultura: introducción a la antropología biológica y social. Selecciones de Scientific American. Editado por Joseph G. Jorgensen. Madrid: Hermann Blume Ediciones, 1975. Pp. 98-104.
  • Dobzhansky, Theodosius (1962): Mankind Evolving: The Evolution of the Human Species. Nueva York: Bantam Books, 1970. XIII + 398 pp.
  • Dobzhansky, Theodosius, Francisco J. Ayala, C. Ledyard Stebbings y James W. Valentine (1979): Evolución. Barcelona: Ediciones Omega, 1980. XIII + 558 pp.
  • Geertz, Clifford (1962): “El desarrollo de la cultura y la evolución de la mente”. En: La interpretación de las culturas. Barcelona: Editorial Gedisa, 1997. Pp. 60-83.
  • Geertz, Clifford (1964): “La transición a la raza humana”. En: Antropología: una nueva visión. Un compendio de lo que sabemos y de lo que nos falta por saber acerca de la naturaleza del hombre y de sus formas de conducta. Editado por Sol Tax. Cali: Editorial Norma. Pp.42-56.
  • Geertz, Clifford (1966): “El impacto del concepto de cultura en el concepto de hom­bre”. En: La interpretación de las culturas. Barcelona: Editorial Gedisa, 1997. Pp. 43-59.
  • Gould, Stephen Jay (1977): Desde Darwin: reflexiones sobre historia natural. Ma­drid: Hermann Blume Ediciones, 1983. 307 pp.
  • Gould, Stephen Jay (1985): La sonrisa del flamenco: reflexiones sobre historia na­tural. Barcelona: Crítica (Grijalbo Mondadori), 1995. 398 pp.
  • Gould, Stephen Jay (1993): Ocho cerditos: reflexiones sobre historia natural. Bar­celona: Crítica (Grijalbo Mondadori), 1994. 455 pp.
  • Gould, Stephen Jay (2ª 1996): La falsa medida del hombre. Edición ampliada y revi­sada. Barcelona: Crítica (Grijalbo Mondadori), 1997. 399 pp. [Versión original: 1981].
  • Jacob, François (1981): El juego de lo posible. Barcelona: Grijalbo Mondadori, 1997. 132 pp.
  • Marx, Karl y Friedrich Engels (1845): La ideología alemana: crítica de la novísima filosofía alemana en las personas de sus representantes Feuerbach, B. Bauer y Stirner, y del socialismo alemán en las de sus diferentes profetas. Montevideo: Ediciones Pueblos Unidos, 3ª 1971. 750 pp.
  • Morin, Edgar (1973): El paradigma perdido: ensayo de bioantropología. Barce­lona: Editorial Kairós, 3ª 1983. 266 pp.
  • Moscovici, Serge (1972): Sociedad contra natura. México: Siglo Veintiuno Edito­res, 1975. 336 pp.
  • Washburn, Sherwood L. (1960): “Utensilios y evolución humana”. En: Biolo­gía y cultura: introducción a la antropología biológica y social. Selecciones de Scientific American. Editado por Joseph G. Jorgensen. Madrid: Hermann Blume Ediciones, 1975. Pp. 159-172.
  • Washburn, Sherwood L., editor (2ª 1961): Social Life of Early Man. Chicago: Wen­ner-Gren Foundation for Anthropological Research — Aldine Publishing Company. IX + 299 pp.
  • Washburn, Sherwood L. e Irven DeVore (1961): “La vida social de los babuinos”. En: Biolo­gía y cultura: introducción a la antropología biológica y social. Selecciones de Scientific American. Editado por Joseph G. Jorgensen. Madrid: Hermann Blume Ediciones, 1975. Pp. 136-145.

Posted by dalegrett at Agosto 18, 2005 12:10 PM Posted to Antropología | Biología | Ciencia y tecnología | Cultura | Ecología | Ecología cultural | Economía | Evolución | Filosofía | Filosofía de la Ciencia | Hominización | Lenguaje | Marxismo | Organización social | Patrimonio cultural | Política | Religión | Ética y política

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